La doble mirada en la imagen de un destino turístico La imagen de un destino no es una postal estática ni una etiqueta de marketing; es un tejido dinámico que se construye en la mente y en el corazón del viajero. Para entenderla con profundidad conviene distinguir dos planos que se alimentan mutuamente: el componente cognitivo y el componente afectivo . A partir de esa distinción se abren decisiones concretas para la gestión, la comunicación y el diseño de experiencias. Componente cognitivo El componente cognitivo agrupa los “ atributos observables y evaluables” : paisajes, patrimonio arquitectónico, accesibilidad, señalética, seguridad, infraestructura y servicios. Son los elementos que permiten comparar destinos y tomar decisiones racionales: precios, conectividad, certificaciones de calidad, y condiciones objetivas que facilitan o dificultan la visita. Función: orientar la elección inicial y reducir la incertidumbre del viajero. Riesgo: una oferta cognitiva impecable puede ...